¿Kits para protección catódica o un sistema diseñado por ingeniería?

En el mercado se encuentran kits de protección catódica que prometen proteger un depósito o un tramo de tubería sin más trabajo que enterrar unos ánodos y conectar un cable. Para algunas instalaciones pequeñas pueden ser una opción razonable, pero en muchas otras dejan el acero sin proteger, o protegido solo en parte, sin que nadie se dé cuenta hasta que aparece la primera fuga.

En este artículo explicamos qué incluye un kit, en qué casos puede bastar, cuáles son sus límites y qué aporta un sistema diseñado por ingeniería, para que pueda decidir con criterio qué necesita su instalación.

Qué incluye un kit de protección catódica

Un kit de protección catódica suele ser un conjunto de materiales listo para instalar en estructuras pequeñas. Lo habitual es que contenga:

  • Uno o varios ánodos de sacrificio, normalmente de magnesio o de zinc, ya envasados en una bolsa con relleno activador y con su cable soldado.
  • Cable y conectores para unir los ánodos a la estructura.
  • Una caja o borne de conexión, en algunos casos con una toma para medir el potencial.
  • Instrucciones de instalación genéricas, pensadas para una estructura «tipo».

El funcionamiento es el de cualquier sistema galvánico: el ánodo, más activo que el acero, se va consumiendo y protege la estructura a la que está conectado. Si quiere repasar el principio, lo explicamos en qué es la protección catódica y cómo funciona.

Conviene no confundirlos con los kits de aislamiento (juntas, manguitos y arandelas dieléctricas para bridas), que también se venden como material de protección catódica. No protegen la estructura por sí solos: sirven para aislarla eléctricamente de lo que no se quiere proteger, y son un complemento necesario en la mayoría de sistemas.

Cuándo puede bastar un kit

Un kit puede ser suficiente cuando se cumplen a la vez varias condiciones:

  • La estructura es pequeña: un depósito de GLP o de gasóleo de poca capacidad, un tramo corto de tubería o un pequeño depósito de agua.
  • Tiene un recubrimiento en buen estado, de modo que la corriente necesaria es baja.
  • El terreno es de resistividad baja o media y no hay corrientes vagabundas cerca (vías de tren o tranvía, sistemas de corriente continua).
  • La estructura está aislada eléctricamente de redes de tierras y de otras tuberías.
  • Una fuga no tendría consecuencias graves y la instalación no está sujeta a una normativa que exija un proyecto.

Incluso en estos casos, un kit solo cumple su función si después se mide el potencial de la estructura y se comprueba que alcanza el criterio de protección. Sin esa medida, no hay forma de saber si el sistema funciona.

Los límites de los kits para protección catódica

Tubería enterrada con corrosión y picaduras junto a un único ánodo de sacrificio insuficiente para protegerla

El problema de los kits para protección catódica no es el material, que suele ser el mismo que se usa en los proyectos, sino que se aplican sin conocer la instalación. Un kit no sabe cuánta superficie hay que proteger, en qué estado está el recubrimiento ni qué resistividad tiene el terreno. Eso tiene varias consecuencias:

  • Protección insuficiente: si la corriente que dan los ánodos es menor que la que necesita la estructura, la corrosión sigue avanzando en las zonas peor protegidas, aunque haya ánodos instalados.
  • Vida útil desconocida: sin un cálculo, nadie sabe cuántos años durarán los ánodos. Pueden agotarse en pocos años y dejar la estructura desprotegida sin que se note.
  • Pérdidas por falta de aislamiento: si la estructura está conectada a una red de tierras de cobre o a otras tuberías, la corriente se reparte entre todo y la protección no llega al tanque o a la tubería.
  • Interferencias: las corrientes vagabundas o los sistemas de protección catódica cercanos pueden anular el efecto del kit o incluso acelerar la corrosión en algunos puntos.
  • Sobreprotección: en sistemas mal ajustados, un potencial demasiado negativo puede despegar el recubrimiento y, en aceros de alta resistencia, provocar fragilización por hidrógeno.
  • Sin documentación: un kit no aporta cálculos, planos ni valores de puesta en marcha, que son los que pide una inspección o una aseguradora.

Qué aporta un sistema diseñado por ingeniería

Un sistema de protección catódica diseñado por ingeniería parte de la instalación real, no de una estructura tipo. El trabajo sigue estos pasos:

  • Estudio previo: medición de la resistividad del terreno, estado del recubrimiento, continuidad eléctrica, aislamiento respecto a otras estructuras y posibles corrientes vagabundas.
  • Cálculo de la corriente necesaria y de la masa de ánodos o de la potencia del rectificador para toda la vida útil que se fije.
  • Elección del sistema más adecuado, de ánodos de sacrificio o de corriente impresa. Explicamos las diferencias en ánodos de sacrificio frente a corriente impresa.
  • Instalación y puesta en marcha, con la medida de los potenciales «on» y «off» para comprobar que toda la estructura está protegida y ajustar el sistema si hace falta.
  • Documentación técnica y un plan de mantenimiento con mediciones periódicas.

Además, el diseño se hace conforme a la normativa aplicable a cada estructura: la UNE-EN 12954 para estructuras enterradas en general, la ISO 15589-1 para tuberías o la UNE-EN 13636 para tanques enterrados. Si su caso es una tubería o un depósito, puede ver cómo se aplica en protección catódica en tuberías enterradas y gasoductos y en protección catódica en tanques y depósitos de almacenamiento.

Kit o sistema de ingeniería, comparados

CriterioKit de protección catódicaSistema diseñado por ingeniería
Punto de partidaUna estructura «tipo»La instalación real, con mediciones previas
Corriente y vida útilSin calcularCalculadas para la superficie, el recubrimiento y el terreno
Aislamiento e interferenciasDepende de quien lo instaleSe estudian y se resuelven en el proyecto
ComprobaciónSolo si alguien mide despuésPuesta en marcha con potenciales «on» y «off»
DocumentaciónInstrucciones genéricasCálculos, planos y valores de puesta en marcha
Coste inicialBajoMayor, por el estudio y el diseño
Coste a lo largo de la vida útilIncierto: sustituciones y reparaciones si fallaPrevisible: mantenimiento planificado
Adecuado paraEstructuras pequeñas, bien revestidas y no críticasTanques, tuberías y estructuras críticas o reguladas

Cómo decidir qué necesita su instalación

Antes de elegir, conviene responder a unas pocas preguntas. Si la respuesta a cualquiera de ellas es «sí» o «no lo sé», lo prudente es un sistema diseñado por ingeniería:

  • ¿La estructura contiene combustible, gas, productos químicos o agua potable?
  • ¿Está sujeta a una normativa, a inspecciones periódicas o a exigencias de una aseguradora?
  • ¿Es grande, o son varios tanques o tramos de tubería conectados entre sí?
  • ¿El recubrimiento es antiguo o desconoce su estado?
  • ¿Hay vías de tren o tranvía, subestaciones u otros sistemas de protección catódica cerca?
  • ¿Está conectada a la red de tierras del edificio o a otras tuberías metálicas?

Un término medio con materiales dimensionados por un técnico

Técnico midiendo la resistividad del terreno con el método Wenner antes de dimensionar la protección catódica

En estructuras pequeñas no siempre hace falta un proyecto complejo. Una opción intermedia es que un técnico estudie la instalación, calcule el número y el tipo de ánodos y defina dónde colocarlos, y que la instalación se haga con materiales estándar como los de un kit. Así se conserva la sencillez del montaje, pero con la seguridad de que la corriente es suficiente y de que se comprueba el resultado con una medida de potenciales.

En Procainsa suministramos los materiales para este tipo de instalaciones (ánodos, electrodos de referencia, tomas de potencial, juntas dieléctricas), siempre dimensionados para cada caso.

Protección catódica a medida con Procainsa

Desde 1988 diseñamos, instalamos y mantenemos sistemas de protección catódica para tuberías, tanques y estructuras industriales, con un equipo técnico certificado NACE. Estudiamos cada instalación, le proponemos la solución más sencilla que la proteja de verdad y comprobamos el resultado. Si ya tiene un sistema instalado, también podemos revisarlo con nuestro servicio de inspección.

Preguntas frecuentes sobre los kits de protección catódica

¿Puedo instalar yo mismo un kit de protección catódica?

La instalación física de unos ánodos de sacrificio no es complicada, pero el resultado depende de detalles como la distancia al tanque, el aislamiento eléctrico o la conexión de los cables. Sobre todo, es imprescindible medir después el potencial con un electrodo de referencia para comprobar que la estructura queda protegida.

¿Cuánto dura un kit de ánodos?

Depende de la corriente que tenga que dar, que a su vez depende del tamaño de la estructura, del recubrimiento y del terreno. Como un kit no se calcula para cada caso, su duración es incierta: puede durar muchos años en una estructura pequeña y bien revestida, o agotarse en poco tiempo en otra más exigente.

¿Un kit cumple la normativa?

El material puede cumplirla, pero la normativa exige que el sistema proteja la estructura y que se compruebe con mediciones. Un kit instalado sin cálculo ni puesta en marcha no aporta esa justificación, por lo que en instalaciones reguladas suele ser necesario un proyecto.

¿Qué es un kit de aislamiento para protección catódica?

Es un juego de juntas, manguitos y arandelas dieléctricas que se monta en una unión con bridas para cortar la continuidad eléctrica entre dos tramos. Se usa para que la corriente de protección no se pierda hacia instalaciones que no se quieren proteger. Es un complemento del sistema, no una protección por sí mismo.

¿No sabe si le basta un kit? Cuéntenos cómo es su instalación y le diremos qué solución necesita. Solicite información.

Últimas entradas